Honor a quién honor merece
Stanley Martin Lieber es el nombre del hombre detrás del súper hombre, originario de Manhattan, este auténtico neoyorquino, llenó de emoción y gloria las páginas de los héroes más poderosos del planeta.

Y pensar que en 1960 se debatía entre pagar la renta o llevar el pan a su mesa, fue cuando su también difunta esposa, lo convenció de no abandonar Marvel y volcar su tiempo a la creación de la primera familia de la casa de ideas: Los 4 fantásticos.

Nadie puede decir que no fue un genio. Dejemos de lado las teorías conspirativas, lo cierto es, que él junto a Steve Ditko y Jack Kirby, inventaron el método Marvel y le dieron a las historietas algo que hasta entonces no había, humanidad.

Para cuándo Lee empezaba a escribir historias, los superhéroes eran más bien un tipo de dioses, cof, cof Superman, que todo lo podían aún cuando algunos fueran mortales, como Batman. Lo cierto es que Stan Lee rompió el esquema creando personajes con problemas, personajes humanos cuya fuerza yacía en sus defectos.

Iron Man, Hulk, Daredevil, Thor, Doctor Strange, entre muchos otros llenaron de inspiración a millones de personas con asombrosas historias irrepetibles.

Pero sin duda, el dúo que hizo con Steve Ditko selló a Stan Lee, como el máximo escritor de superhéroes de todos los tiempos, obviamente esto siempre va a referir a Spiderman.

Cuando los héroes llegaron al cine, Stan Lee fue continuamente homenajeado con cameos y eso es cosa bien sabida, pero caray… ¡Qué grato fue ver a este señor en vida!

Algunos rumores aseveraban que cayó en depresión tras la muerte de su querida esposa el año pasado, casi por estas fechas, pero lo cierto es que tenía una neumonía recurrente que los 95 años puede derrumbar a quién sea, por mucho tiempo Stan Lee se mostró fuerte y divertido, casi como todos los héroes que nos regaló.

Piensa en el primer cómic que leíste o la primera película de superhéroes que viste en el cine, probablemente no podías imaginar cómo fue que un hombre que empezó siendo “el de los cafés” se convertiría en el más grande ícono de la industria del entretenimiento.

Gracias por tanto Stan Lee, gracias por crear un universo más allá de nuestra simpleza, gracias por las risas, las lecciones, las aventuras, por los personajes tan humanos con los cuales empatar, y sobre todo por enseñarnos que “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.

Como usted solía decir… EXCELSIOR!

Anuncios